Decías que estabas ahí, pero no.. no sólo me habías engañado a mí con tus inquietudes, si no que tú te seguías creyendo mentiras que jamás habían sido inventadas por ningún escritor de novelas ni nada por el estilo...
No fue fácil dejar de quererte, dejar de tener necesidad de agarrarte fuertemente y absorber todo de ti, tu pasión junto a la mía, tus labios recorriendome despacio... suave, cada llanto, cada vez que corría detrás tuya nerviosa y con miedo a que hicieras algo de lo que te arrepintieras, cada pastilla de colores que tomábamos y reíamos hasta quebrar nuestras voces, nuestra forma de ver la vida y el mundo a nuestro al rededor... porque querer a alguien es más que un beso un abrazo y una lágrima, y perder a una persona significa, tener que romper cada pedacito de nuestra vida a su lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario